jueves, 8 de marzo de 2012

De vuelta

Quise escribir nuevamente porque me parece necesario ante las circunstancias actuales. Hace poco un gran amigo me dijo que debo pasar de las palabras y quejas en el Twitter a la acción. Sus palabras fueron: "pues pon tu foto en una boleta electoral". Cierto es que no lo había pensado antes y que no deseo dejarme arrastrar por la fiebre electorera de 2012, pero su insinuación me hizo pensar otra cosa. No pondré mi bello rostro en una boleta electoral pero eso no quiere decir que no pueda vigilar el ejercicio que hagan los "representantes populares" de su cargo público así que... ¡Se aceptan sugerencias! Me parece necesario un observatorio realmente ciudadano... Hay mucho que hacer.

domingo, 10 de octubre de 2010

La identidad... Otra vez

Sin duda unos de los temas que más llaman mi atención es el de la identidad. ¿Qué es? ¿Quienes la integran? ¿Por qué la integran? ¿Para qué sirve? ¿Sirve?

Es el centro de una investigación que realizaré en breve, sin embargo tengo algunas líneas que exponer:

1. ¿Es el derecho un instrumento, como forma discursiva que nos acerca en función de elementos que se han identificado como comunes respecto a una población determinada, que impone una visión arbitraria de unidad al interior de una sociedad?

2. ¿Es la identidad el resultado de un pasado común o de la ideología dominante que entre otros recursos se apropio o creo al orden jurídico para lograr imponerse?

3. ¿Podemos separar a elemento identitario al del orden jurídico?

Por el momento son las primeras preguntas, lo difícil, serán las respuestas, espero comentarios.

La reflexión del día: !Recomencemos¡

lunes, 30 de agosto de 2010

El poder detrás del poder

Me parece lamentable que escriba una nota por mes: ¿Dónde quédó mi intención?

El tema del poder me parece fascinante, un ente incoloro,insípido e inodoro penetra todas las estructuras relacionales y nos sitúa a cada uno en un rol distinto; interactuamos y codependemos unos de otros, nos guste o no, lo reconozcamos o no, lo queramos o no. A veces algunos ejercemos el poder de manera inconsiente, otros con pleno conocimiento y eso les permite, al menos en mi opinión, obtener mayores ventajas, algunos otros logramos identificar áreas de oportunidad (como las llama el nuevo lenguaje corporativo) y podermos obtener algún provecho, aunque lo que me preocupa, es el desinterés que mayoritariamenete se muestra en su identificación.

He comentado muchas veces en este portal que la conciencia plena de nuestra participación en la sociedad nos permitirá mejorarla, también he sido enfática en que la responsabilidad que conlleva puede ser, y de hecho es, abrumadora, pero hay que hacerlo, es una obligación. Si decidimos no modificar nuestra constitución sociopolítica entonces estamos aceptando de hecho nuestra conformación actual, y en ese sentido somos corresponsables de la consecución de sus fines. ¿Qué país queremos? ¿Cómo queremos vivir? ¿Las oportunidades existentes nos parecen suficientes? ¿Estamos concientes de la participación de México en el mundo? Bueno para no ir más lejos: ¿Nos importa?

La ignorancia facilita la vida, no porque ello nos proporcione mejores oportunidades, sino porque no es necesario elaborar todo un discurso para convencernos de que hacemos lo correcto, sabiendo que no es así.

Sí, puede que la culpa sea del gobierno, pero lo elegimos, y si no, en todo caso, no lo obligamos a una rendición efectiva de cuentas.

Sï, la culpa es de las televisoras, pero  no exigimos una televisión de calidad, y preferimos adormecer nuestra conciencia.

Sí, la culpa es del narcotráfico, pero hemos permitido y fomentamos la corrupción día con día, desde la que nos sirve para evitar la multa y el corralón, hasta esa que posibilita que nuestros vehículos circulen dañando al medio ambiente de manera impune, porque el automóvil ya no pasa la verificación, y todos tenemos derecho a transportarnos. ¿O no?

Excusas, miles, por ello el conocimiento implica fortalecer argumentos de autoconvencimiento para evadir nuestra responsabilidad, pero hay algo a lo que no podemos escapar, al menos no del todo, y es la realidad, esa que nos golpea en forma cotidiana: 8000 muertos relacionados con el crimen organizado en lo que va del año; 20 % de la población en pobreza alimentaria; 250 mil ó 7 millones de jóvenes que no no estudian y no trabajan (para no pelear con las cifras oficiales); incremento en el empleo generado por el narcotráfico (uno de los factores del poder detrás del poder institucional); impunidad, marginación, migración, y un largo y sufrido etcétera.

Existen sin duda muchos factores reales del poder (como dicen los analistas): los grandes corporativos dueños de medios de comunicación, empresas que pueden fracturar la economía de un país migrando sus capitales y empresas; el narcotráfico que cuenta con una estructura impresionante; los grades sindicatos; las organizaciones no gubernamentales, y más.

Pero...por favor, pensemos: ¿Qué detrás de todo esto no hay personas?

La reflexión del día: ¿Somos personas?

domingo, 8 de agosto de 2010

Al sur de la frontera

Tuve la valiosa oportunidad de visitar el sur del continente, esto me permitió identificar las diferencias y similitudes que compartimos, aunque en Argentina y Uruguay se percibe también la influencia de la migración europea que no se produjo en México, al menos no en la misma escala, somos muy parecidos.

El caminar entre brasileños, peruanos, argentinos, uruguayos, chilenos y demás latinoamericanos cambio mi persepción, pese a la lejanía de nuestro país, por fin me sentí parte de esta comunidad, compartimos idioma, recuerdos de vejaciones y abuso, de resistencia, de esperanza, un pasado de colonizados.

No pude hallar mejor escenario que éste para ver "South of the Border" (al Sur de la Frontera), un documental de Oliver Stone, que nos expone los esfuerzos de algunos países sudamericanos para librarse de nuevo colonialismo yanqui impulsado a través del Fondo Monetario Internacional y demás organismos internacionales.

Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina, Paraguay y Cuba, son los países protagonistas de esta historia, desde su pobreza y marginación impelen políticas públicas que les permitan abandonar esta posición, no todos los sectores sociales estarán conformes, ¿pero, que la democracia no es cuestión de mayorías?

Me parece inverosímil que la oligarquía de estos países se sorprenda cuando llegan al poder gobiernos de izquierda. ¿que no han trabajado suficiente para salvaguardar sus intereses sin importar que la distancia entre las clases sociales se profundice?

En países tan pobres es casi natural que "la mayoría" se constituya por los desposeídos, la democracia como el poder de "las mayorías", fiel a sus principios, serivrá como vehículo para el descontento, ¿cuál sorpresa? Se llama hartazgo.

Sin duda el cápitalismo debe replantearse y la democracia como instrumento de participación también, es vital para el orden mundial que los antagonismos económico-sociales se flexibilicen. Sudamérica está en búsqueda  de ese cambio, mientras nuestro país se enfrasca en concertacesiones que polarizan las diferencias, pensemos, el momento histórico lo exige, si nuestra clase política no es capáz de identificar la necesidad que tenemos de que se implemente un sistema incluyente, la población debe llenar el vacío, tomemos una posición activa, es nuestra obligación.

La reflexión del día: ¿Es necesario aprender sólo del llamado primer mundo?

miércoles, 21 de julio de 2010

La guerra y el hambre

Es curioso como nuestro país lucha constantemente por ingresar a los primeros lugares de las estadísticas internacionales, y es conocido por todos que encabezamos las peores: analfabetismo, corrupción, pobreza, violencia, tráfico, y un muy largo etcétera. 

Escuche por la radio, no sin lamentarlo, que de 2006 a la fecha 5 millones de mexicanos han pasado a engrosar la estadística de personas en pobreza alimentaria, es decir que 19.5 millones de compatriotas no tienen que comer día con día, eso integra el 20% de nuetra población. Parece paradódijo, el hombre más rico del mundo que para falso orgullo de muchos es también un connacional, ha logrado incrementar su patrimonio durante el mismo periodo, no olvidemos la fecha en que hizo su flamante aparición en la revista Forbes. ¿Entonces que sucede?

La "guerra" contra el narcotráfico ha llevado la violencia a una escala antes no vista, ejecuciones masivas, incluso de menores de edad, granadas de fragmentación en instalaciones deportivas, autos-bomba en la vía pública, y otro largo etcétera. No se puede esperar que sea de otra manera, no olvidemos. "en la guerra todo se vale". La pobreza se asocia indefectiblemente con la delincuencia, la falta de oportunidades y el intento de alejarse lo más posible de la miseria lleva a muchos jóvenes a unirse a los cárteles y demás organizaciones que les presentan una solución aparente, en esas condiciones de vida, pensar en el mañana tal vez sea un lujo que no pueden permitirse, porque lo importante es garantizar el alimento al menos por hoy.

La problemática nacional es compleja, la desigualdad se agudiza y provoca que los elementos de ligación se relajen, se descontextualicen y diluyan. No existe empatía entre las clases sociales, el desprecio de los pobres, esos que se mantendrán luchando por no incrementar el 20%, hacia las clases privilegiadas ha enrarecido el ambiente, erigiendo a la violencia como el único instrumento de presión en manos de los desposeidos, para ellos, las leyes integran un discurso que les es ajeno, porque han visto que su ejercicio depende en gran medida del dinero y del poder, que sobra decir, ellos no tienen. Estemos alerta, las palabras del ejecutivo pueden ser un vaticinio, la verdadera guerra no será entre cárteles o entre el gobierno y la delicnuencia organizada, ni se llevará a cabo en el norte del país, en Cuernavaca, en la Costera Miguel Alemán o en tierras michoacanas, tendrá como escenario todo el territorio nacional y para desgracia nuestra involucrará a toda la ciudadanía, a cien años de la revolución y doscientos de la independencia: ¿Será el momento propicio?

La reflexión del día:  ¿Para combatir el hambre...seguimos alimentándonos de promesas?

jueves, 24 de junio de 2010

Nostalgia o melancolía

Nostalgia es... encontrarte en un país que no es el tuyo, acompañado de la esperanza o desesperanza de buscar un mejor futuro si no para tí, por lo menos para tu familia.

Melancolía es...que encuentres el "futuro" que buscas y que después del esfuerzo, la dedicación, los años, la vida, no encuentres cómo ser feliz.

Nostalgia es...concluir con tu formación universitaria y pensar en los tiempos que no vendrán, en las lecciones que no aprendiste y en las que sin querer no vas a olvidar.

Melancolía es...no molestarte en mirar los clasificados en el periódico o abrir la bolsa de trabajo en internet porque conseguir uno por fin ya no podrá alegrarte.

Nostalgia es...sentarte frente a la computadora y escribir sobre añoranzas, recuerdos gratos, rostros olvidados, minutos perdidos.

Melancolía es...escribir frente al blogg y descubrir que al final el malestar permanece.


La frase del día:  ¡Oh melancolía!

viernes, 4 de junio de 2010

El ser del iurisgameto II

Querer ser... esa es la cuestión

Estuve pensando un poco en mi labor académica, a razón de un examen y una tesina que fueron para mi todo un problema, lamentablemente soy víctima del positivismo jurídico, me ví defendiendo sólo los principios en las normas, asumí la posición más cómoda y menos crítica. Es díficil remar rio arriba, sobre todo cuando dejas pasar el entusiasmo del redescubrimiento.

La disciplina es necesaria, no sólo en la sociedad, para lograr objetivos comunes, sino en la vida cotidiana, el método también es indispensable, en una investigación no basta que el tema te interese, es necesario conocerlo, descubrirlo y redescubrirlo, identificarlo y explicarlo de la forma más sencilla posible. Solía decir a mis compañeros ingenieros y arquitectos, en la Dirección de Obras donde trabaje por algún tiempo: "Si al escribir lo que ustedes técnicamente comprenden tan bien, logró comprenderlo yo (abogada) entonces hicimos lo correcto", y es que pocas veces se repara en la importancia del lenguaje y su amplia utilidad.

La palabra es poderosa, un buen diálogo puede transformar una vida y un discurso efectivo puede cambiar el curso de la historia. La disciplina nos permite enfocar nuestra atención, por ello comienzo a comprender la imporancia del orden. ¿Es posible desarrollar nuestro autocontrol en medio del caos, y si es posible, entonces tiene más valor?

La reflexión del día: Dialoguemos